jueves, 16 de marzo de 2017

Mirar pasar la vida

El hombre me observaba detrás de la vidriera de su negocio y yo en mi trajinar diario me dejaba alcanzar por su mirada; en realidad, después que de reojo un día pude verlo me causo un poco de inquietud. Que reflexión haría de mi accionar diario, de mi personalidad, que pensaría de mi ese buen hombre al meditar sobre mi persona.
Hoy venia caminando con más precaución, esta vez seria yo el encargado de mirarlo detenidamente.... Pobre, como reaccionará pensé, ante la sorpresa de ser el, esta vez el observado.
Llegue a la vidriera caminando casi en punta de pie por miedo a que me escuchara venir y se hiciera el distraído mirando para otro lado. Quería tenerlo cara a cara y cuando al fin estuve frente a la vidriera.
Me enfrente con este supuesto espía y para mi propia sorpresa vi mi figura reflejada.
Era un espejo, el que con mis propios fantasmas  interiores me angustio durante un tiempo.
Cuando comiences lector a temer algo de tu entorno, procura observar tus propios miedos reprimidos.
Publicar un comentario